Evaluación de la calidad del agua superficial y subterránea utilizada para el consumo del ganado bovino en un municipio de provincia Habana (Evaluation of the quality of the superficial and underground water used for the consumption of the bovine livestock in one Havana municipality)
Fuente: REDVET
Fecha: 07 de Noviembre de 2006
Soca Pérez Maylin, MSc.*, Soca Pérez Mildrey, MSc, DrC.**, Martínez Santiesteban José A, DrC.*, Suárez Fernandez Yolanda. E, DrC.*, Fuentes Cintra Maritza, MSc.*, Pérez Liumar, Dr MV*
*Departamento de Prevención. Facultad de Medicina Veterinaria. Universidad Agraria de La Habana “Fructuoso Rodríguez Pérez”. **Estación Experimental de Pastos y Forrajes “Indio Haluey”
Introducción
La disponibilidad y la pureza del agua ocupan desde la antigüedad un importante lugar en las distintas culturas. De la cantidad total de agua presente en nuestro planeta el 97% es salada y el 3% dulce, y de este último porcentaje sólo un 0,7% es de fácil acceso, ya que el resto se encuentra congelada en los Polos u oculta en zonas donde su extracción presenta grandes dificultades. Por esta razón, las circunstancias actuales de contaminación generalizada de las aguas, nos afecta a todos los seres vivos (González, 2006).
En la contaminación de las aguas tienen una gran incidencia las actividades domésticas, agrícolas e industriales desarrolladas por el ser humano. Las actividades domésticas contribuyen a ello mediante el aporte de restos orgánicos, tierra procedente del lavado de vegetales, detergentes, grasas, sales o jabones,
(González, 2006). También los residuos fecales humanos, que además de microorganismos patógenos contienen fosfatos y cloruros, contribuyen en gran medida a la pérdida de la calidad del agua, Las actividades agrícolas es responsable de una gran parte de los contaminantes vertidos a las aguas. Dentro de ellos destaca la aportación de grandes cantidades de nitratos y nitritos. Según Goic y Rojas (2004) estos nitratos y nitritos provienen en su mayoría de las explotaciones ganaderas, principalmente de los fertilizantes y el estiércol.
Actualmente uno de cada dos habitantes de los países en desarrollo sufre una enfermedad por causa del agua contaminada, aproximadamente 5 millones de personas fallecen anualmente por contaminación del agua y solo el 5% de las aguas residuales del mundo son tratadas. El agua se ha convertido en un bien estratégico, las principales causas de la creciente escasez están dadas por el crecimiento demográfico, la creciente urbanización, la aspiración al autoabastecimiento de alimentos, y el consiguiente aumento en el consumo de agua en el sector agrícola, ya que este utiliza el 70 % de las reservas de agua aprovechable. Entre otras importantes también tenemos: las contaminaciones con diversos productos orgánicos e inorgánicos, la tala de los bosques y la erosión que afectan el caudal de los ríos y aceleran la alucinación de los embalses artificiales, así como los cambios climáticos y sus efectos en el régimen de lluvias.
Dada la importancia que tiene el agua tanto para la vida animal como humana nos trazamos los siguientes objetivos:
• Evaluar la contaminación del agua en una zona ganadera de un municipio de provincia Habana que se usa para el consumo de los animales y la limpieza del equipo de ordeño.
• Determinar los posibles factores de riesgo y las medidas a tener en cuenta para la toma de decisiones.
Materiales y Métodos
El presente trabajo fue realizado en un municipio de provincia Habana. Se trabajaron seis fuentes de agua que abastecen a igual cantidad de vaquerías, tres de las cuales corresponden a fuentes de aguas superficiales (micropresas) y otras tres a aguas subterráneas (pozos). Se tomaron seis muestras de agua correspondientes a cada una de las fuentes bajo estudio, las mismas fueron realizadas de acuerdo a lo normado por las entidades internacionales que rigen este tipo de estudio.
Se realizaron las determinaciones analíticas de:
• Amoníaco (NH3).
• Nitritos (NO2)
• Nitratos (NO3)
• Dureza total
• Coliformes totales y fecales.
Según las normas de la OMS para estas pruebas. Los datos fueron procesados por estadígrafos simples (media y desviación estándar para cada uno de los parámetros).
Se estableció una comparación entre los diferentes tipos de fuentes investigadas, se hizo un estudio general de la situación para detectar posibles factores de riesgos de contaminación, así como una propuesta de medidas para la toma de decisiones.
Resultados y Discusión
La figura # 1 nos muestra el municipio bajo estudio en provincia Habana, con la ubicación de las unidades investigadas, así como la procedencia del agua de consumo para sus animales, utilizándose aguas superficiales (micropresas) para las unidades 11, 12 y 13 y aguas subterráneas (pozo) para la 21, 22 y 23 .

Después de tomadas y procesadas las muestras en el laboratorio, las mismas revelaron los siguientes resultados: En los gráficos 2 y 3 se observan los valores de amoniaco, nitratos y nitritos que arrojaron las pruebas para cada tipo de agua: superficial y subterránea, relacionadas con cada una de las unidades investigadas 11, 12 y 13 y 21, 22 y 23 respectivamente.
.gif)
Para ambos tipos de aguas se reflejan niveles de contaminación por amoniaco, en todas las unidades muestreada, siendo este es un parámetro que tiene valor cero de aceptación (ver cuadro # 1), destacándose valores como: 1,68 mg/l de la vaquería 11 para aguas superficiales y 0,38 mg/l para la 23 que recibe agua de pozo.
.gif)
Por otra parte la presencia de nitratos no es alarmante pues posee un rango de aceptación de hasta 45 mg/l en cualquiera de estas fuentes de abasto y para los casos analizados no sobrepasaron los 5 mg/l en ninguna de las unidades valoradas, aunque si vale destacar que las aguas superficiales como en el caso anterior fueron las más contaminadas también para este indicador. Estudios realizados por otros autores como Álvarez (1988) y Rodríguez (2003) reflejan altos niveles de contaminación tanto de aguas superficiales como subterráneas para cada uno de los aspectos investigados.
Según Heaton (1985), los nitratos provenientes de las actividades humanas incluyen: la escorrentía de terrenos cultivados, efluentes de lagunas y tanques sépticos, fertilización excesiva con nitrógeno, deforestación y el cambio en la materia orgánica del suelo como resultado de la rotación de cultivos. Por otra parte Bujan (2006) refiere a las labores agrícolas y a la ganadería comercial y las granjas avícolas, como las principales fuentes de muchos contaminantes orgánicos e inorgánicos de las aguas superficiales y subterráneas. En su mayoría provenientes de los residuos animales y los fertilizantes comerciales.
La presencia de nitritos tampoco es aceptable en el agua de consumo (ver cuadro # 1), aunque podemos decir de acuerdo con los resultados que la contaminación es leve, coincidiendo nuevamente los valores más elevados con la vaquería 11 (0,76 mg/l) para las aguas superficiales, mientras que para las subterráneas el mayor resultado fue para la vaquería 22 con 0,35 mg/l. Los nitratos indican actividad bacteriológica, mientras que los nitritos ejemplifican el uso de detergentes y fertilizantes. El nitrito en comparación con el nitrato, es menos soluble en agua y menos estable (García y col, 1994). Los nitratos en las aguas superficiales y subterráneas se derivan de la descomposición natural, por microorganismos, de materiales nitrogenados orgánicos como las proteínas de las plantas, animales y excretas de animales.
La OPS (2001) expone que la contaminación química es una contaminación que nos habla acerca del pasado del agua, aunque a su vez es reciente en tiempo, ya que es el último paso de la descomposición de la materia orgánica, a partir de este paso comienza la mineralización u oxidación de la misma, la cual tiene el siguiente ciclo NH3 – NO2 – NO3, la presencia de NH3 y NO3 en el agua significa re- contaminación.En el caso de la dureza total está estrechamente relacionada con la cantidad de sales minerales que se encuentran diluidas en ellas, en este caso se analizó el contenido de CO3Ca, el rango de aceptación para este parámetro es más amplio que el resto de los evaluados (ver cuadro # 1), lo cual permite dar una clasificación de las aguas de acuerdo a los niveles de esta sal mineral en: menos dura, dura y muy dura, reportándose valores superiores a los 250 mg/l en la mayoría de las unidades estudiadas tanto para aguas superficiales como subterráneas, permitiéndonos clasificar estas aguas como duras, lo cual tiene una gran repercusión tanto en la salud de los animales, así como en la limpieza del equipo de ordeño.
.gif)
.gif)
Por último realizamos una valoración de la contaminación por coliformes totales y fecales, estos valores fueron expresados como logaritmo del número más probable (log NMP), como se puede apreciar en las figuras # 6 y 7, en todas las unidades muestreadas encontramos presencia de ambas entidades tanto en aguas superficiales como subterráneas, los coliformes totales fluctuaron entre los rangos de 2, 49 a 2,81 y 1,12 a 1,9 log NMP respectivamente para cada una de las fuentes estudiadas, sobrepasando ampliamente el limite de inclusión para este indicador que es solamente de 0,6 log NMP. Para este indicador tan importante coincidimos con el planteamiento hecho por Rodríguez (2003), quien indica que la presencia aislada de coliformes totales (CT), detectada en algunos casos, pueden sugerir algún tipo de contaminación no fecal, pudiendo provenir del suelo, algas etc. Aunque creemos que en estos casos se debe estar alerta ante la posibilidad de que aparezcan otros tipos de gérmenes.
Igualmente no coincidimos con este mismo autor en cuanto a los resultados obtenidos por él en su investigación en los niveles de coliformes fecales (CF) y Estreptococos fecales, refiriendo no se obtuvo suficiente concentración de microorganismos para establecer esta agua como no potable. En nuestro caso es de vital importancia destacar que en todos los casos los coniformes fecales epresentaban más del 50 porciento de los totales, indicando una contaminación fecal elevada y la posible presencia de agentes etiológicos patógenos del grupo de las Salmonellas, Shigela y Escherichia coli, coincidiendo con Soengas y col (1997), quienes indican que la presencia de coliformes fecales en el agua de consumo afectan la salud animal y la del hombre al contaminar los subproductos animales que este consume para su beneficio, traduciéndose esta situación en cuantiosas perdidas económicas.
De forma general se pudo constatar que existe una contaminación vigente en ambos tipos de fuentes de abasto de agua para consumo animal, demostrándose un mayor impacto en las aguas superficiales que en las subterráneas, siendo las primeras las más expuestas a las posibles contaminaciones ambientales.
Dada esta situación se hizo un análisis de los posibles factores de riesgos que pudieran estar influyendo en este comportamiento, determinando los siguientes:
• La propia ganadería es la principal contaminadora de dichas aguas al tener las unidades de producción cerca de las fuentes de abasto.
• La localización de las fuentes se encuentra cerca de los asentamientos poblacionales, favoreciendo de este modo la contaminación por descargas de residuales.
• El agua no recibe ningún tipo de tratamiento de corrección o depuración.
• No reciben tratamiento para ablandarlas.
• No se cumple con las normas de calidad del agua, existiendo fallos en la frecuencia del sistema de monitoreo y evaluación.
Alfaro y Salazar (2005), encontraron factores de riesgos similares en diferentes cuencas bajo estudio en Chile, clasificando las principales fuentes de contaminación acuática como urbanas, industriales y agrícolas: la contaminación urbana está formada por las aguas residuales de los hogares y los establecimientos comerciales, mientras que la agrícola y la ganadera comercial son la fuente de muchos contaminantes orgánicos e inorgánicos de las aguas superficiales y subterráneas. Estos contaminantes incluyen tanto sedimentos procedentes de la erosión de las tierras de cultivo como compuestos de fósforo y nitrógeno que, en parte, proceden de los residuos animales y los fertilizantes comerciales.
Todo esto conlleva a que no haya un pronóstico adecuado y confiable de la calidad del agua. Por lo que proponen algunas medidas de importancia para la toma de decisiones ante esta situación:
En aguas superficiales:
• Los bordes de la micropresa deben estar por encima del nivel del suelo para evitar la penetración del escurrimiento superficial.
• No debe construirse en lugares bajos porque favorece dicho escurrimiento.
• Las orillas deben ser chapeadas para evitar la proliferación de vectores como mosquitos.
• Su localización debe ser alejada de las crías de animales y de los asentamientos poblacionales, evitando de este modo la contaminación por descarga de residuales.
En aguas subterráneas, la protección del pozo indica:
• Debe encontrarse cerrado con una tapa, para evitar la penetración de contaminantes.
• El agua debe ser extraída por un sistema de tuberías.
• Impermeabilización de los tres primeros metros del pozo para evitar la filtración
subsuperficial.
• No puede encontrarse cercano a crías intensivas de animales, así como tampoco zonas de urbanización, pozos negros, letrinas, etc.
• Medidas Generales:
• Determinar la localización de las fuentes de contaminación y eliminarlas rápidamente.
• Incentivar el programa de monitoreo y evaluación como uno de los eslabones fundamentales para lograr conservar la calidad del agua.
Conclusiones
- Se comprobó que existe un grado de contaminación tanto en las aguas superficiales como en las subterráneas.
- El agua analizada es calificada de dura.
- Existe contaminación fecal, lo que debe tenerse en cuenta por las implicaciones sanitaria a las que puede conllevar.
- No se están tomando las medidas higiénico - sanitarias dispuestas para estas situaciones.
Bibliografía
1. Alfaro, M y Salazar, F. 2005. Livestock Production and Diffuse Pollution, Implications for Southern Chile. Agric. Téc. v. 65 n.3 Chillán sep. (en línea).
Disponible en: (http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S036528072005000300012-
&script=sci_arttext) [Consulta: junio, 1 2006]
2. Álvarez, S.G. 1998. Calidad del agua de fuentes públicas y pozos particulares, con especial referencia al Término de Vigo. Dictámenes oficiales. Rev San Hig Publica;
62:1303-16.
3. Bujan, D. 2006. La contaminación del agua. (en línea). Disponible en:
(http://www.monografias.com/trabajos5/anagua/anagua.shtml) [Consulta: junio,
1 2006]
4. García, R.M., García, M.M. y Cañas, P.R. 1994. Nitratos, Nitritos y compuestos de
N-nitroso. Centro panamericano de Ecología Humana y Salud. Organización
Panamericana de la salud. Organización Mundial de la Salud. Serie. Vigilancia 13.
pp. 19-27.
5. Goic, L. y Rojas, C. 2004. Sistemas de crianza, de recría y engorda en la zona sur.
p. 107-120. In Rojas, C., M. Doussoulin y A. Olivares (eds.). Manual de producción de bovinos de carne para la VIII, IX y X regiones. Instituto de
Investigaciones Agropecuarias, Centro Regional de Investigación Carillanca y
Fundación para la Innovación Agraria, Temuco, Chile.
6. González, J. F. 2006. El seprona lidera la sensibilización de la protección del recurso hídrico. (en línea). Disponible en:
(http://www.guardiacivil.org/revista/result.jsp?id=691). [Consulta: mayo, 28
2006]
7. Google. 2006. (en línea). Disponible en:
(http://www.gencat.net/salut/depsan/units/sanitat/html/es/dir90/nitratos.htm)
[Consulta: mayo, 28 2006]
8. Google. 2006. (en línea). Disponible en:
(http://geo.uh.cu/moodle/mod/resource/view.php?id=647) [Consulta: mayo, 15
2006]
9. Heaton, T. 1985. Isotopic and chemical aspects of nitrate in the ground water of the Springbok Flats. Water, SA. Vol. 11, No. 4, pp. 199-208.
10. Organización Panamericana de Salud. 2001. Metodología de identificación y
evaluación de riesgo de sitios contaminados. (en línea). Disponible en:
(www.cepis.ops.oms.org/eswww/fulltext/gtz/metoiden/metcap03/html). [Consulta:
mayo, 24 2006]
11. Rodríguez, R. G; Martínez, C. M; Hernández, D. V; De Lucas, J. V & Acevedo, L.
2003. Calidad del agua de fuentes de manantial en la zona básica de salud de sigüenza.
Rev Esp Salud Pública, Vol. 77, N.º 3. (en línea). Disponible en:
(http://64.233.183.104/search?q=cache:Wb1kIyRwjH0J:www.scielosp.org/pdf/re
sp/v77n3/original9.pdf) [Consulta: mayo, 24 2006]
12. Soengas, J.A; González, C. M; San Miguel, A; López, R; Gonda, C. A. 1997.
Epidemiología Hídrica y Análisis de Aguas. Salud Rural; 7:23-30.
![]() |
|||||
![]() |
![]() |
||||
![]() |
|||||
![]() |
|||||
| El Artúculo de la Semana |
| amvec |
| La Estadística de la Semana |
| amvec |
| El Comentario de hoy |
| amvec |
| La Sección de Recetas |
