Fuente: Engornomix
Fecha: 28 de Agosto de 2006
Efectos de la ractopamina y el nivel de lisina sobre la respuesta productiva de cerdos magros en la fase de engorde.
Autor: Néstor E. Obispo y José Palma (INIA - CENIAP), Claudio F. Chicco (Postgrado de Producción Animal, Ftad. Cs. Veterinarias y Agronomía, Univ. Ctral. de Venezuela) y Ing. Agr. MS. Aníbal Pérez
Con híbridos comerciales mejorados genéticamente para la condición magro, en la fase de acabado (hembras y machos castrados), se evaluó el efecto de dos niveles de ractopamina (RAC) en la dieta (0 y 10 ppm) y tres niveles de lisina (Lis): 0,95 1,05 y 1,15% sobre la ganancia diaria de peso (GDP), peso canal caliente (PCC) y fría (PCF a 24 y 48 h), porcentaje de rendimiento en canal (REN) y perdidas por goteo a las 24 (M24) y 48 horas (M48). Hubo una interacción (P<0,001) entre el nivel entre el nivel de RAC y el sexo para GDP, donde la adición de RAC a la dieta permitió que las hembras igualaran a los machos castrados. La GDP fue mayor (P<0,001) para el tratamiento que recibió el máximo nivel de lisina en la dieta, superando éste a los niveles 0,95 y 1,05% en 8,2 y 11,03%, respectivamente. El PCC mostró un efecto inverso en relación al nivel de lisina, siendo más alto (P<0,01) para el tratamiento con 0,95% de lisina, superando en 4,9 y 3,5 kg a los niveles 1,05 y 1,15%, respectivamente. El REN no se vio afectado por el nivel de este aminoácido en la dieta. Igual comportamiento se observó para PCF24 y PCF48. Las M24 y M48 fueron afectadas (P<0,001) en relación al nivel de lisina con las mermas más altas en el nivel 1,05% (2,61 y 1,80 kg, respectivamente). Igualmente, en ambos casos, las menores pérdidas fueron observadas al nivel 1,15% de lisina (1,92 y 1,23 kg para M24 y M48, respectivamente).
La inclusión de RAC afectó el PCC, siendo mucho más alta (P<0,001) en relación al control superándolo en 5,86 kg. El REN fue más alto (P<0,05) para el tratamiento RAC10, superando este al control en 0,9 unidades porcentuales. Los valores de PCF24 y PCF48, en relación a la RAC resultaron mucho más altos (P<0,001) en RAC10, superando éstos al control en 5,863 y 5,13 kg, respectivamente. Las M24 fueron similares entre los tratamientos RAC0 y RAC10. La M48 fue mayor (P<0,001) en 0,709 kg para el tratamiento con RAC.
Summary
Genetically improved leaning pigs (gilts and barrows) in the finishing phase were used to investigate the effect of two levels of ractopamine (RAC: 0 and 100 ppm) and three levels of lysine (Lys: 0.95, 1.05, and 1.15%) on the average daily gain (ADG), hot (Hw) and cold (Cw: 24 and 48 h) weights, dressing percentage (DP), and drip losses at 24 (DL24) and 48 hours (DL48). There was an interaction between sex and RAC which allowed gilts ADG were similar than those observed for barrows. ADG was higher (P<0.001) for those pigs on Lys 1.15%, with increases of 8.2 and 11.03% for the treatments Lys 0.95 and 1.05%, respectively. Hw was higher (P<0.01) for Lys 095% than Lys 1.05 and 1.15% by 4.9 and 3.5 kg, respectively. DP, Cw 24 and 48h were not affected by the level of this amino acid in the diet. Lys at 1.05% showed higher (P<0.001) drip losses at 24 and 48h, with values of 2.61 and 1.80 kg, respectively. The lower drip losses were observed for Lys 1.15% (1.92 and 1.23 kg, for 24 and 48 h, respectively). RAC10 was 5.85 kg higher (P<0.001) in Hw than control. Similarly, adding RAC showed higher (0.9 percentage units) than RAC0 (P<0.05). Cw at 24 and 48 h were much higher RAC10 with increases of 5.863 and 5.13 kg, respectively, as compared to RAC0. DL 24 were similar between treatments, however DL48 was higher (P<0.001) by 0.709 kg for RAC10 as compared to RAC0.
Keywords: Pig, ractopamine, lysine, dressing percentage, average daily gain.
Introducción
La producción de cerdos no sólo ha avanzado en la obtención de líneas genéticas precoses, con mejores índices de conversión de alimento, sino también y hacia la obtención de cerdos con canales mucho más magras. Este avance ha sido motivado primeramente por la necesidad de incrementar los requerimientos obtenidos en el desposte de las canales, de manera de que éstos proporcionen una mayor cantidad de carne con la consecuente mejora en la rentabilidad y una mayor demanda de este tipo de carnes en base a exigencias relacionadas con la salud de los consumidores. Adicionalmente a la mejora genética, se han desarrollado aditivos no nutricionales, los cuales son capaces de mejorar los rendimientos productivos, como por ejemplo el compuesto ractopamina. Estos aditivos permiten incrementar ciertos indicadores productivos y la modificación del tejido magro en el cerdo, con disminución de la concentración de grasa subcutánea e intramuscular. Este producto es un agonista β-adrenérgico de la familia de las fenoletanolaminas, que actúa sobre los receptores β-adrenérgicos de las células adiposas y del músculo esquelético, promoviendo la lipólisis, con el consecuente incremento del magro en la canal (Smith y Paulson, 1994; Spurlock et al., 1994; Crome et al., 1996).
El empleo de ractopamina ha permitido experimentar resultados variables sobre el cerdo al ser adicionada a valores desde 5, 10 y 20 ppm sobre la respuesta productiva, ganancia diaria de peso (Dunshea et al., 1993a; Williams et al., 1994), rendimiento en canal (Williams et al., 1994; Crome et al., 1996) y pérdidas por goteo. Sin embargo las pruebas señalan que el efecto más notorio de este compuesto se manifiesta sobre la modificación de las características del tejido magro (Armstrong et al., 2004).
Por otro lado, al señalar de los requerimientos de aminoácidos en la alimentación de los cerdos, hay que tomar en cuenta que éstos se basan en suplir en primera instancia los requerimientos de lisina, el cual se considera como el principal aminoácido limitante en la alimentación de esta especie (Batterham et al., 1990; Bikker et al., 1994). Sin embargo, otras investigaciones estiman que los aminoácidos azufrados (AAS) metionina y cisteína también son limitantes, por lo que entonces, será importante mantener una óptima proporción AAS:lisina (Knowles et al., 1998). Se considera que para minimizar la deposición de grasa y garantizar un buen crecimiento y desarrollo muscular, esta proporción debería estar cercana al 0,67%. Sin embargo, parece no ser así en aquellos animales alimentados a base de maíz, harinas de soya o sorgo, los cuales dependerán más del nivel de lisina suministrado (Knowles et al., 1998). Por consiguiente, la distribución del resto de los aminoácidos en la proteína va a depender de la cantidad de lisina requerida por el cerdo en su respectivo estado fisiológico constituyéndose de esta manera en lo que se ha llamado la proteína ideal.
La selección genética para la obtención de animales mucho más magros propicia un aumento de los requerimientos de lisina del cerdo (Friesen et al., 1994). Por lo tanto, los requerimientos de lisina para los cerdos durante el engorde dependerán del tipo de dieta y del criterio de respuesta en el intento de obtener una óptima respuesta en ganancia de peso, conversión de alimento, características de la canal y tasa de retención de proteína en el músculo para lo cual es importante establecer un nivel adecuado nivel de este aminoácido en la dieta (NRC, 1998)
Los requerimientos de aminoácidos en los cerdos se encuentran influenciados, entre otros, por factores genéticos (magro vs. grasa), sexo, concentración de energía de la dieta, biodisponibilidad de estos aminoácidos y la frecuencia de alimentación (Hahn et al., 1995). Se han evaluado los efectos de la lisina en las características de la canal del cerdo, sobre el rendimiento de la canal al beneficio, profundidad de la grasa dorsal en la última y antepenúltima costilla, área del músculo longisimus dorsi y porcentaje de tejido magro, encontrándose resultados variables de acuerdo al nivel de incorporación dado, capacidad genética y el sexo (Hansen y Lewis, 1993; Hahn et al., 1995).
El objetivo de esta investigación fue evaluar el efecto de la ractopamina a tres diferentes niveles de lisina en la ganancia de peso y el rendimiento de la canal en cerdos en la fase de ceba.
Materiales y Métodos
El experimento se realizó en la granja "Los 333" del grupo "La Caridad C.A." ubicada en las afueras de la localidad de Parapara de Ortiz, municipio Roscio del estado Guárico. De una población de 3.500 cerdos mejorados genéticamente de la línea Pig Improvement Company (PIC), híbrido comercial proveniente del cruce de las razas Landrace, Duroc, Large White, Hampshire, Berkshire, Pietrain y Meishan, se seleccionaron 180 animales con una edad y peso inicial de 156 días y 93 ± 10 kg, respectivamente. La muestra estuvo constituida por hembras y machos castrados en similares proporciones dentro de los corrales. Los cerdos se alojaron a razón de 30 animales por corral, asignados al azar considerándose la talla para minimizar los efectos de dominancia dentro del corral. En base a los registros de humedad y temperatura de la unidad de producción se consideró que, a lo largo y ancho de los galpones, los diferentes corrales eran homogéneos en la condición microambiental. Cada cerdo experimental fue identificado en la oreja derecha de manera de facilitar la recolección de los datos.
Los animales se asignaron a los tratamientos en base a un diseño completamente aleatorizado con arreglo factorial (dos niveles de ractopamina x tres niveles de lisina y dos sexos). Los diferentes tratamientos se muestran en el Cuadro 1.
Los cerdos tuvieron acceso libre al alimento y al agua de bebida y las dietas fueron formuladas para ser isoproteicas (17,5% PC) e isoenergéticas (3.300 kcal de EM/kg) (Cuadro 2) y cuya composición se muestra en el Cuadro 3.
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Es importante aclarar, a fin de evitar una mala interpretación de los resultados aquí presentados, que en esta investigación no se midió la variable consumo de alimento. Sólo con carácter informativo para los efectos de la discusión, se realizó una estimación de este valor para cada uno de los tratamientos, ya que los cerdos no estuvieron ubicados en puestos individuales y, por supuesto, no hay suficientes replicaciones para el análisis estadístico.
Esta estimación de consumo se realizó similarmente a lo que a campo realiza el productor en la unidad de producción (consumo total del lote en un período dado) y una estimación promedio de ganancia diaria en ese periodo dado. Con las estimaciones de consumo y las reales de ganancia diaria de peso de cada tratamiento, igualmente se hizo para la estimación de la conversión de alimento.
El resto de las mediciones se hicieron sobre cada uno de los cerdos dentro de cada tratamiento, midiéndose las siguientes variables productivas: ganancia diaria de peso en kg (GDP), peso de la canal caliente en kg (PCC), peso canal fría a las 24 horas en kg (PCF24), peso canal fría a las 48 horas en kg (PCF48), y por diferencia se obtuvieron las pérdidas por goteo (kg) a 24 (M24) y 48 (M48) horas. La variable rendimiento se calculó en base a una proporción entre el peso vivo del animal y el peso de la canal en caliente.
Para la evaluación estadística se utilizó el siguiente modelo lineal:
Yijk = μ + αi + βj + αβij + a ρik + b ρjk + ρk + εijk
donde:
Yijk = Respuesta productiva en el i–ésimo nivel de lisina, j–ésimo nivel de ractopamina y k–ésimo sexo.
μ = Media teórica de la población.
αi = Efecto del i–ésimo nivel de lisina ( i = 0,...2)
βj = Efecto del j–ésimo nivel de ractopamina ( j = 0,.1)
ρk = Efecto del k–ésimo sexo (k = 0,1)
αβij = Efecto de la interacción de primer orden del i–ésimo nivel de lisina y el j–ésimo nivel de ractopamina.
a ρik = Efecto de la interacción de primer orden del i–ésimo nivel de lisina el k–ésimo sexo.
b ρjk = Efecto de la interacción de primer orden del i–ésimo nivel de ractopamina y el i–ésimo sexo.
εijk = Error experimental del i–ésimo nivel de lisina, el j–ésimo nivel de ractopamina y la k–ésimo sexo.
Las GDP se calcularon en base al registro inicial y final de peso de los cerdos divididos entre 28 días que duro la fase de cebado de estos cerdos [(Peso final - Peso inicial)/ 28d].
El día 27, último día del ensayo, los animales fueron sometidos a un proceso de ayuno por 16 horas, de manera de garantizar al máximo la desocupación de las vísceras intestinales y además, disminuir el enrojecimiento de la canal al momento del beneficio.
Una vez transportados al matadero, los animales se agruparon por tratamientos, y se sacrificaron por aturdimiento a través de choques eléctricos, degollado, escalado y desviscerado, preservándose las canales, la piel, cabeza y patas.
Las canales se pesaron y la data se registró de acuerdo a su identificación auricular; esta pesada representó el peso de la canal caliente. Seguidamente, las canales se llevaron a las cavas de refrigeración a una temperatura de 4°C por 24 h, se pesaron nuevamente y se registraron sus pesos. Así se obtuvo el peso frío a las 24 h post beneficio. El resultado de restar el peso de la canal caliente con el peso de la canal fría a las 24 h, determino las perdidas por goteo a 24 h. Posteriormente, estas canales se transportaron al centro de desposte, ubicado en la zona industrial de Coropo, estado Aragua, donde se pesaron nuevamente al cabo de 24 h, obteniéndose así el peso de la canal fría a 48 h y se estimó igualmente por diferencia con el peso frío a las 24 h, las perdidas por goteo a 48 h post beneficio.
Los datos se evaluaron a través del análisis de varianza (ANOVA) usando el programa estadístico SAS (1985) por el procedimiento GLM. Las medias se ajustaron por mínimos cuadrados y se compararon a través de la prueba de la mínima diferencia significativa (Steel y Torrie, 1980).
Resultados y Discusión
Las respuestas productivas de los cerdos en esta investigación en ningún caso mostraron interacción estadística significativa entre los niveles de lisina y los niveles de ractopamina utilizados. Los resultados obtenidos resultaron contrarios a los obtenidos por Schinckel et al. (2003), Apple et al. (2004), Armstrong et al. (2004) y Carr et al. (2005) quienes si observaron interacción entre el nivel de lisina y el nivel de ractopamina sobre la respuesta productiva. Si la diferencia entre los resultados de la presente investigación y la realizada por estos autores obedecen a diferencias en los niveles empleados, o a condiciones experimentales, quedará por demostrarse. Al no mostrarse efectos interactivos entre ambos factores, la discusión de los resultados se detalló sólo para los efectos principales.
Sin embargo, se observó en GDP un efecto altamente significativo (P<0,001) entre el nivel de ractopamina y el sexo, observándose que los machos castrados sin ractopamina presentaban una mayor GDP con respecto a las hembras sin ractopamina (0,973 vs 0,758 kg/día), mientras que la adición de RAC a la dieta permitió a las hembras igualar a los machos en este parámetro (Figura 1). Contrariamente, Dunshea et al. (1993a) observaron una GDP superior en machos castrados que en hembras al suministrar 20 ppm de ractopamina en la dieta.
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Los resultados de GDP, en términos de la respuesta al nivel de lisina (Cuadro 4), fueron mayores (P<0,001) para el tratamiento que recibió el máximo nivel de lisina en la dieta (1,15%), superando éste a los niveles 0,95 y 1,05% en 0,08 y 0,11 kg/día, respectivamente. Esto es coincidente con los resultados encontrados por Dunshea et al. (1993a) quienes obtuvieron mejores resultados sobre la GDP al utilizar niveles de lisina superiores (1,12; 1,31 y 1,50%). Friesen et al. (1994) obtuvieron mejores respuestas con niveles más bajos de lisina 0,9%. Por debajo 0,9% de lisina en la dieta no se observaron efectos sobre la GDP (Loughmiller et al., 1998).
Los valores del peso de la canal caliente (PCC) (Cuadro 4) fueron más altos (P<0,01) para el tratamiento con 0,95% de lisina, superando en 4,9 y 3,5 kg a los niveles 1,05 y 1,15%, respectivamente.
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†GDP = ganancia diaria de peso; PCC = peso canal caliente; REN = rendimiento en canal; PCF24 = peso en canal frío 24 horas; PCF48 = peso en canal frío 48 horas; M24 = pérdidas por goteo 24 horas; M48 = pérdidas por goteo 48 horas.
En cuanto al REN y el nivel de lisina, estos valores resultaron similares, independientemente del nivel del aminoácido en la dieta (Cuadro 4), tal y como fue observado por Hansen y Lewis (1993) y Chen et al. (1999), utilizando niveles de lisina inferiores y superiores, respectivamente, a los usados en esta investigación.
El PCF24 y PCF48 en relación con el nivel de la lisina, en ambos casos fue mucho más alto (P<0,001) para el tratamiento con 0,95%, superando este en 5,4; 3,3 y 5,5 y 2,9 kg, a los niveles 1,05 y 1,15% de lisina, respectivamente.
Las perdidas por goteo M24 y M48 (Cuadro 4) se vieron afectadas (P<0,001) por el nivel de lisina, con las mermas más altas al nivel 1,05% (2,61 y 1,80 kg, respectivamente). Igualmente, en ambos casos, las menores pérdidas fueron observadas al nivel 1,15% de lisina (1,92 y 1,23 kg para M24 y M48, respectivamente). Se observó una mayor acumulación de grasa intramuscular con dietas deficientes en lisina, con mayores perdidas de peso postsacrificio (Witte et al., 2000). Se ha señalado que una canal más magra conlleva a una mayor perdida por goteo, debido a que las canales más magras tienden a acumular más agua (Weatherup et al., 1998).
La inclusión de ractopamina afectó el PCC y fue mucho más alta (P<0,001) en relación al control superándolo en 5,86 kg (Cuadro 5). Aallhus et al. (1990) no observaron este efecto, con niveles iguales o más altos de ractopamina.
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†PCC = peso canal caliente, REN = rendimiento en canal, PCF24 = peso frío 24 horas, PCF48 = peso frío 48 horas, M24 = pérdidas por goteo 24 horas, M48 = pérdidas por goteo 48 horas
El REN fue mayor (P<0,05) para el tratamiento RAC10, superando al control en 0,9 unidades porcentuales (Cuadro 5). Respuestas mayores, entre 1,5 y 2,4 unidades porcentuales, han sido reportadas por Williams et al. (1994) y Crome et al. (1996) con incrementos superiores. Igualmente, Armstrong et al. (2004) observaron una tendencia a incrementar el REN al aumentar la dosis de ractopamina. Aparentemente, a medida que se incrementa el peso al sacrificio se disminuye la importancia relativa de las vísceras, es decir, ocurre un incremento de la masa muscular con una disminución del peso visceral (Weatherup et al., 1998).
Los valores de PCF24 y PCF48, en relación a la ractopamina (Cuadro 5) resultaron más altos (P<0,001) con la inclusión de la ractopamina, superando éstos al control en 5,86 y 5,13 kg, respectivamente. Este efecto no fue observado por Aallhus et al. (1990) con niveles iguales o superiores de inclusión.
Al observar las M24 en relación con la inclusión de ractopamina, no se observaron variaciones; sin embargo, el valor fue mayor en 0,709 kg a las 48 h (P<0,001), en el tratamiento con ractopamina (Cuadro 5). La ractopamina mejora la formación de músculo (Smith y Paulson, 1994; Spurlock et al., 1994; Crome et al., 1996), lo que aparentemente, conduce hacia una mayor concentración de agua en estos tejidos de la canal (Medel y Fuentetaja, 2001), de manera que un mayor contenido de agua puede escurrir mucho más a medida que transcurre el tiempo, y en especial, si no son alcanzados los niveles mínimos de enfriamiento de la canal, los cuales deben estar entre 5 y 6°C en las próximas 20 horas después del beneficio (Honikel, 1999). Estas mermas no han sido observadas en otras investigaciones similares (Uttaro et al., 1993; Stites et al., 1994; Stoller et al., 2003).
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†PCC = peso canal caliente, REN = rendimiento en canal, PCF24 = peso frío 24 horas, PCF48 = peso frío 48 horas, M24 = pérdidas por goteo 24 horas, M48 = pérdidas por goteo 48 horas
Aunque He et al. (1993) no observaron diferencias en el PCC entre machos castrados y hembras, en esta investigación el PCC fue mayor (P<0,001) en los machos castrados que en las hembras, con una diferencia de 6,201 kg (Cuadro 6). Los rendimientos de la canal tanto en las hembras como en los machos castrados fueron similares, coincidiendo estos resultados con los obtenidos en otras investigaciones (Cisneros et al., 1996; Dunshea et al., 1993b; Weatherup et al., 1998). Igualmente, el sexo no afectó las variables M24 y M48 (Cuadro 6). No obstante, se han observado mermas mayores en las hembras que en machos castrados (Cisneros et al., 1996).
Aunque en la presente investigación, no tenemos evidencias estadísticas, las estimaciones de consumo de alimento y conversión alimenticia indican, que la mejor conversión alimenticia parece ser la de aquellos tratamientos a los cuales se les suministró la ractopamina, y al considerar el nivel de lisina, los que recibieron el mayor aporte de este aminoácido (Cuadro 7).
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